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From idea to implementation

El proceso de creación es un proceso muy complejo que siempre parte de una idea. Pero una idea en si misma no es más que una semilla que hay que regar y cuidar con paciencia. No todas ideas acaban floreciendo, y es importante saber a que se debe.

Generalmente hay tres motivos por los que una idea fracasa; 1) No era una buena idea 2) No se ha ejecutado correctamente 3) El contexto no era el adecuado.

En SmartMonkey, a lo largo de los años, hemos tenido fracasos de los tres tipos. Hemos tenido ideas locas que han acabado conviertiendose en proyectos fallidos. Buenas ideas que se han ido por el sumidero por culpa de no saberlas llevar a la práctica. Y por último grandes ideas para las que no teníamos un contexto de mercado adecuado.

En este articulo vamos a trabajar un framework de como pasar de la idea a la implementación para asegurarnos que nuestra idea crece y se desarrolla correctamente.

El proceso de implementación

1. Definición del problema

TL;DR: Si la idea que tengo es: «Comprarme un martillo», se debe de poder expresar como la solución a un problema: «Tengo clavos que clavar y para eso me voy a comprar un martillo».

Una idea, para que se pueda evaluar en clave de mercado, y medir el desempeño en la forma en que la ejecutamos tiene que poder expresarse como la solución a uno o varios problemas.

En los entornos de R+D suele llegar primero la idea, y sin embargo en un entorno productivo es mas habitual que lo primero que aparezca sea el problema o la necesidad.

  • Idea primero: Se me ocurre comprar un martillo, miro por casa y encuentro clavos que clavar. Me compro el martillo y los clavo.
  • Problema primero: Veo que la casa está llena de clavos, se me ocurre que puedo comprarme un martillo. Me compro el martillo.

Lo que es fundamental es que aparezcan como una dupla inseparable.

  • Solo la idea: Se me ocurre comprar un martillo. Me compro el martillo. Busco por casa a ver si hay clavos. Como no los encuentro utilizo el martillo para comerme la sopa.
  • Solo el problema: Encuentro clavos sin clavar. Me voy a dormir llorando porque no se que hacer con ellos.

En el caso del escenario «solo la idea» es importante aclarar que no porque no haya clavos en mi casa, el martillo sea una mala herramienta. Simplemente no tenemos el contexto adecuado para que esa herramienta sea útil y poder extraer su valor.

El output de esta fase es un parrafo de texto en el que aparezca identificada tanto la idea como el problema de forma clara y entendible.

2. Conceptualización

Una vez identificada la necesidad o el problema la idea se convierte en una solución. El objetivo de esta fase es detallar la solución y poner de acuerdo al equipo del alcance y el valor de la misma.

Alcance de la solución

Evaluar el alcance de la solución consiste principalmente en situar la solución propuesta en el contexto actual de la empresa.

Imaginemos que una compañía está fabricando martillos, y a alguien se le ocurre que deberían de fabricar también destornilladores. Determinar el alcance de la solución significa definir si van a fabricar destornilladores planos o de estrella, o ambos. Decidir si van a utilizar el proceso de producción ya existente para la fabricación de las nuevas herramientas. Definir si es necesario comprar maquinaria nueva, etc.

Otro de los puntos claves que hay que definir en este punto son los límites, dónde empieza y donde acaba la propuesta; Si una solución puede servir para todo, entonces no sirve para nada. Es muy importante saber cuando parar. Es muy tentador cuando se está definiendo un proceso, una característica o un producto decir eso de «pues ya que estamos…».

Para ilustrarlo, en la misma empresa de martillos han decidido seguir con lo suyo y ahora van a producir un nuevo martillo que tiene que ser mas ergonómico y mas ligero porque están teniendo quejas de los usuarios al respecto. Pero, un directivo entusiasta dice «oye, los usuarios que clavan clavos, usualmente también atornillan. Porque no añadimos al martillo, ya que estamos, una punta de destornillador y un nivel? Así tendrán tres herramientas en una». A este directivo se le suma el manager del equipo de soporte y dice «Además hay usuarios que no tienen fuerza, porque no añadimos un segundo mango?». El director de marketing también tiene su opinión al respecto y se suma al brainstorming «Y además estaría bién que fuera amigable para las niñas y los niños pequeños que son nuestros potenciales clientes del mañana».

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Necesitamos que una idea tenga una buena definición de alcance

Es probable que si no tenemos una buena definición de cuales son los límites de la solución se acabe difuminando la propuesta de valor inicial.

Esto no significa que las ideas sean inmutables, todo lo contrario. Pero para realizar un análisis de valor necesitamos saber qué es y qué no es lo que estamos proponiendo.

Valor

En el apartado de conceptualización también hay que considerar el valor potencial de la solución en base a la experiencia que tenemos. Este cálculo es especulativo, pero ciertamente, a medida que crece la madurez de la empresa en el área y crece la base de usuarios es más sencillo estimarlo de forma mas realista.

Los puntos a tener en cuenta en el cálculo del valor pueden variar en función del entorno en el que se desarrolle la propuesta. En nuestro caso y para la parte de producto utilizamos los siguientes elementos:

  1. Publico objetivo: A quién está dirigida la propuesta? A que porcentaje de usuarios afecta? En que procesos tiene afectación?
  2. Evaluación técnica: Qué infraestructura se necesita para desarrollar la propuesta? Se requiere incorporar nuevos elementos? Cuál es el tiempo estimado de desarrollo?
  3. Retorno de la inversión: Cuál es el coste de implementación (Tiempo/headcounts/marketing/€)? Qué beneficios se esperan (upsales/new customers/landing visits)?

Esta vez nuestros amigos fabricantes de martillos, guiados por su equipo de soporte, han decidido que es necesario diseñar un martillo para zurdos. Vamos a evaluar la propuesta de valor:

  1. Publico objetivo: Todos los albañiles zurdos de España (el país donde estamos vendiendo actualmente) que son un 10% sobre los 3M de albañiles que hay, osea 300.000 potenciales usuarios. Es un producto nuevo así que no tiene afectación sobre los usuarios que ya tienen un martillo en su casa.
  2. Evaluación técnica: Habría que fabricar nuevos mangos. Se dispone de toda la maquinaria necesaria y el tiempo de implementación sería de dos a cuatro semanas ya que solo habría que fabricar un nuevo molde.
  3. Retorno de la inversión: 4 operarios y un project manager para realizar el nuevo molde durante 2 semanas 15000€, campaña de marketing para promocionar el martillo 15000€. Si se vende el martillo con 10€ de margen de beneficio se necesitaría vender 3000 martillos para cubrir costes.

El output de la fase de conceptualización es un documento que contenga el desarrollo del alcance de la solución y el valor estimado.